
Infiltración en la Alianza
«Fuera de la Matrix terrestre y dentro de la Matrix 5D,
por llamarla de alguna manera, las cosas no
funcionan como se les ha dicho ahí a través de
innumerables fuentes medio Nueva Era que solo
reflejan la mentalidad misma humana, es decir
que lo que ven como movimientos invasores a lo
Alemania Nazi hacia Polonia en 1939, lo transfieren
al espacio como si las cosas funcionaran igual»
Sophia Yazhi Swaruu.
Contactados extraterrestres y ufólogos Matrix 3D.
Despejando Enigmas.
Base principal de los usungal en la estrella Betelgeuse en la constelación de Orión.
Hace 850.000 años terrestres.
Además de escudriñar los planetas, lunas y asteroides ubicados en cada una de las constelaciones conocidas de este cuadrante de la galaxia, viajando a través de los portales estelares que proporcionaban los agujeros negros, los pozos de gravedad y las estrellas, las miles de naves de las razas sauroides miembros del Consejo de Orión, especialmente draco, usungal y naga, recorrían el oscuro y aparentemente vacío espacio utilizando la navegación por propulsión de jet de plasma y exploraban cada rincón en busca de fugitivos lirianos, pertenecieran o no a la poderosa Alianza Galáctica.
Entre tanto, y no muy lejos de allí, una delegación científica de la raza usungal se dirigía de vuelta a la constelación de Orión con el mandato de crear clones de algunas razas humanomorfas, primordialmente andromedanos, antarianos y arcturianos, con un propósito muy oscuro y sibilino.
La navegación hasta Orión se estaba realizando a través de portales estelares naturales para no ser detectados por las naves de la Alianza. Había que llegar hasta el sistema solar de la estrella Betelgeuse, donde los usungal tenían un base importante y en cuyos laboratorios se experimentaba con la genética de muchas razas. En este sistema solar también se encontraban las refinerías de mercurio tan necesario para la navegación estelar antigravitatoria de las naves reptiles.
Desde que empezó la gran expansión reptil, en los laboratorios de los usungal se estaban realizando experimentos genéticos modificando ciertos genes del ADN de los prisioneros que ya habían sido capturados, con el fin de cambiar algunas características de dichas razas y hacerlos más dóciles y sin libre albedrio para explotarlos mejor. Pero los resultados de los cambios realizados de esta manera no se conseguirían de manera inmediata y era necesario esperar varias generaciones para observarlos. Aunque tenían todo el tiempo del mundo, los científicos usungal no querían esperar tanto para ver el fruto de las modificaciones en el ADN.
Sin embargo, todo lo aprendido y conseguido en materia de alteración genética se aplicarían a los nuevos clones sobre los que se podrían ver los efectos tan pronto como salieran de los pod de incubación en unos pocos meses desde su concepción artificial. Esto les proporcionaba una gran ventaja porque cualquier fallo en las modificaciones genéticas podría ser reparado en un corto periodo de tiempo y la reparación aplicada a nuevos clones.
Mucha de la tecnología utilizada en los laboratorios genéticos de los usungal era muy novedosa y apenas se había utilizado, pero las guerras de Orión habían acelerado los avances científicos en el seno de las razas sauroides especialmente en la usungal, la más avanzada en genética. Conocían y manejaban perfectamente la tecnología de creación de clones que utilizaban para la fabricación de esclavos y para el consumo de carne principalmente, aunque su capacidad productiva no era muy alta y no podía dar sustento a tantas razas regresivas. A eso se le sumaba la clara preferencia de carne original liriana o antropomórfica que era considerada una exquisitez por los draco y los naga, esencialmente, comparada con la producida vía clonación.
Las máquinas o cámaras de producción clónica eran similares a los pod médicos húmedos que poseían otras razas y eran controlados por computadoras guiadas por una inteligencia artificial que controlaba todo el proceso. Las cámaras húmedas simulaban a la perfección el funcionamiento de un útero humanomorfo y en el líquido interno se encontraban los nutrientes y sustancias adecuadas para favorecer el crecimiento de la nueva entidad. El tipo de sustancias y nutrientes dependía grandemente del tipo de cuerpo que fuera a ser clonado, aunque básicamente los cuerpos lirianos utilizaban el mismo tipo.
Para empezar el proceso los científicos debían extraer ADN de células madre de los prisioneros obtenidos en las incursiones a muchos planetas y naves de los grupos de lirianos huidos de Vega y de otras razas que posteriormente caerían bajo el yugo de las invasiones sauroides en muchos lugares de este cuadrante de la galaxia. Los científicos debían enfocarse en los prisioneros de morfología andromedana con su piel azulada y en los arcturianos y lirianos de Vega que eran las razas principales de la formación o construcción de la Alianza Galáctica y que se consideraban los más apropiados para liderar la Alianza.
Una vez extraído el ADN, deberían hacerse los cambios oportunos mediante ingeniería genética para incorporar algunas características que los sauroides consideraban imprescindibles para el control total del clon. Estas eran básicamente, la potenciación de la telepatía y otras habilidades mentales muy presentes en la morfología reptiliana, la adaptación del cuerpo del clon a frecuencias bajas incorporando algunos genes de la raza usungal para impedir o disminuir su alta conexión con la fuente y hacerlo compatible a entornos sauroides y por último unas pequeñas modificaciones para conferir dotes de mando al clon para que desarrollase más fácilmente su capacidad de oficial de la Alianza.
A la vez que eso ocurría, los sujetos originales de las razas a clonar, introducidos en pod médicos e inducidos en una especie de sueño letárgico, eran sometidos a diferentes procesos mentales con el fin de extraer la información contenida en su inconsciente, todos los recuerdos posibles de todas sus vidas, experiencias en vida y todos los conocimientos adquiridos durante la vida en curso. Toda esta información sería copiada en soportes físicos con el fin de poder insertarla con posterioridad en los clones recién fabricados.
Una vez reprogramado el ADN de los donadores originales se procedería a introducirlos en las cámaras médicas de producción para empezar el proceso de crecimiento de los clones. Esto funcionaria igual que cuando se repara un tejido o un miembro amputado o el daño infringido por una enfermedad. Empezado este proceso, se vigilarían y monitorizarían las constantes del crecimiento que duraría unos seis meses para conseguir un clone maduro, perfecto y duradero en edad adulta. Para este proceso se fabricarían inicialmente diez andromedanos, diez arcturianos y diez lirianos.
Trascurridos aproximadamente los seis meses, los clones con aspecto adulto de unos veintitrés años de edad, estarían preparados para nacer y salir de los pods médicos. Completamente aturdidos saldrían de las cámaras médicas y pasarían un examen físico para certificar su validez anatómica y mental. Los que tuvieran algún defecto serían descartados. Una vez validados se sedarían para ser programados mediante aparatos altamente sofisticados donde se encontrarían las instrucciones básicas de su nueva vida y las experiencias registradas de los cuerpos originales. Para ello su mente sería programada con la inserción del inconsciente colectivo de cada raza. Luego se insertarían los conocimientos básicos adquiridos incluido el lenguaje e inserción de nuevas ideas. Serían ideas sauroides básicamente. Inserción de recuerdos de una vida inventada; de convivencia pacífica con razas sauroides para ver a estas razas como amigas. Inserción de falsas creencias u otras creencias diferentes muy relacionadas con los sauroides. Inserción de falsos conceptos metafísicos y espirituales como que los lirianos, por su poder, crean tulpas y egrégores y son responsable de sus males, que el karma existe y su ley se cumple y así sucesivamente. Se insertarían ideas de que los reptiles son buenos y también son atacados por las tulpas que crean los lirianos.
Después de todo eso, se procedería a programar una vida nueva andromedana con una historia falsa, una familia falsa, amigos falsos, etc. Conocimientos de navegación estelar. Cada raza aportaría el conocimiento en estas materias.
Pasadas unas semanas viendo la evolución satisfactoria de los clones solo faltarían varias etapas a cumplimentar que serían su preparación para ser enviados al espacio. Inducción de un sueño profundo y borrado de las experiencias adquiridas en la base usungal. Asimilación de la historia falsa de su rapto por parte de los reptiles e inserción de experiencias también falsas de una huida de las garras sauroides y posterior pérdida en el espacio tras un enfrentamiento militar con naves reptilianas.
Tras 8 meses de espera y laboriosos trabajos, los clones ya estaban preparados para empezar a hacer su labor. Ninguno había sido rechazado y todos estaban en condiciones óptimas de cumplimentar su misión. El programa de clonación usungal había sido todo un éxito. Los clones serían los mesías del nuevo dogma, los mentores con los que controlarían la densidad más concurrida y notoria de la Alianza Galáctica que empezaba a expandirse a todos los niveles de consciencia. El control se realizaría mayormente en la 5D, siendo la media en la galaxia, y en densidades inferiores. Intentarlo en niveles superiores sería un fracaso debido a las bajas frecuencias en las que funcionarían los clones y los sauroides.
Los clones habían sido embarcados en varias naves capturadas de la Alianza, mayormente de las razas clonadas y se procedería a enviarlas al espacio, cerca de donde se situaban grandes naves biosfera andromedanas, para que fueran encontradas con facilidad. Cuando fueran rescatados contarían su verdad, aquella insertada en su memoria artificialmente y que hablaba de que habían sido hechos prisioneros por los draco en una batalla cerca de la constelación de Lyra y que habían logrado escapar y que se habían perdido, ya que las comunicaciones habían sido destruidas en el fragor de la batalla.
Ya dentro de la nave biosfera, comenzaría su verdadero trabajo. Los clones habían sido infiltrados en las filas de la Alianza satisfactoriamente. Ahora había que integrarse en la vida normal dentro de las razas correspondientes a los clones y con la propagación de los nuevos dogmas sauroides, solo había que esperar a los resultados de esa infiltración que debería conducir a la comisión de una traición por los propios andromedanos y arcturianos guiados por los clones. Con esa traición se conseguiría facilitar la coexistencia pacífica con las razas regresivas sauroides y lograr que la Alianza Galáctica trabajara para ellas con el fin de utilizar sus poderosos recursos buscando sistemas y planetas donde poder habitar y tener sustento permanente para apaciguar sus ansias reptiles y controlar de forma soterrada este sector de la galaxia.
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