
Los protocolos de las Corte del Dragón
«Los judíos siempre han insistido en que
dos leyes fueron entregadas a Moisés
en el Monte Sinaí. Uno fue escrito y el otro
transmitido oralmente para pasar de generación
en generación. La ley oral era la clave de toda
sabiduría oculta, la ley escrita estaba destinada
al forastero ignorante. La interpretación fue
para los Iniciados.»
Emma Valentia Straiton.
The Celestial Ship of the North.
Primer congreso secreto del Cabal celebrado en la Tierra.
1.897 DC, marco temporal terrestre.
Habían pasado más de cuatro mil seiscientos años desde que Akhenatón firmara los pactos con el dios Atón, es decir Yahvé o la Corporación reptil, y había llegado la hora de revisar y actualizar los términos y el ámbito de actuación de éstos, ya que la sociedad liriana había crecido y avanzado tremendamente en lo social, en lo tecnológico, en lo material y, desgraciadamente para los reptiles, en lo espiritual también.
La frecuencia del planeta estaba subiendo debido a los lirianos que estaban despertando y a la introducción de semillas estelares positivas reencarnadas en muchos niños promovidas incompetentemente por la Alianza Galáctica. Como consecuencia de estos imprevistos, la Corporación reptil tenía que sortear ciertos obstáculos que los lirianos habían desarrollado durante tantos milenios y que dificultaba dar los pasos necesarios a la Corporación reptil para rematar su plan final.
Y no solo había que eliminar dichos obstáculos. Los tentáculos desplegados por el Cabal y la Corporación reptil para infiltrase en todos los estamentos, instituciones, entidades, corporaciones y organizaciones públicas y privadas de la sociedad liriana terrestre eran tan brutales que rayaba la locura y empezaba a reinar el caos dentro del propio caos que el Cabal generaba.
Así que había que establecer una forma coherente de actuar y aplicar el control atonista revisando primeramente los pactos de Akhenatón, añadiendo elementos nuevos y eliminando los inservibles y revisar los totalmente obsoletos protocolos que, inicialmente, había creado el Priorato de Sion en 1.897. Estos eran antiguos y mostraban una absurda lucha materialista entre judíos y cristianos por el poder económico mundial y la supremacía del judaismo para dominar el mundo y entronizar a un supuesto verdadero rey de Israel, pero que no se ajustaban realmente a los verdaderos objetivos de la Corporación reptil y a los mandatos del Cabal, para los que judíos, cristianos o de cualquier otra religión eran un objetivo a batir.
A partir de todo esto, se crearían unos nuevos protocolos que todas las organizaciones, masonería, logias, nobleza negra y otras sociedades secretas deberían de aplicar. Estos protocolos de actuación se lanzarían esta vez desde el mismo Cabal instigados y controlados por la Corte del Dragón desde las órbitas de Saturno y que deberían seguirse a rajatabla.
Esta era la pieza clave que faltaba para coronar la pirámide del mal instaurado en la Tierra que pondría en evidencia el plan de dominación mundial por parte de Cabal como poderoso peón de una entidad superior llamada Corporación reptil. Y como herramienta de ocultación del Cabal y de la Corporación reptil, todos estos protocolos se construirían de tal manera que volvería a ser el judaismo y los judíos los que parecieran ser ellos los instigadores de toda esta conspiración y de la maldad en el mundo solo por el mero hecho de creerse la raza elegida por el dios Yahvé desconociendo por completo quién era y qué fisionomía real tenía este dios.
Los nuevos protocolos quedaban así:
Protocolo I.
Para lograr instaurar el gobierno reptil global de la Corte del Dragón sobre el planeta Tierra a través de los estamentos terrestres del Cabal, Priorato de Sión, Hermandad de la Serpiente y sus organizaciones y sociedades secretas se aplicará soterradamente la violencia y la intimidación. Hasta ahora los lirianos elevados de espíritu y protectores de la naturaleza y de las buenas costumbres han intentado gobernar el mundo supliendo al gobierno reptil desde épocas de la Atlántida.
Eso será erradicado como fueron erradicados los druidas, chamanes y más lirianos con esas capacidades. Para encubrir esta nueva matanza, se provocarán choques sociales, división, enfrentamiento, usurpación de las libertades, eliminación de derechos. Se impulsarán guerras civiles y guerras entre estados para generar muertes y sufrimiento y mucho loosh.
Protocolo II.
Para que las naciones reconozcan la supremacía de la Corte del Dragón se llevarán todos los conflictos al terreno económico donde las logias y organizaciones secretas que penden del Priorato de Sión son fuertes y tienen recursos ilimitados y para los que no hay fronteras. Los medios de comunicación estarán al servicio de la Corte del Dragón y crearán una realidad que se ajuste a los intereses del Cabal y de la Corporación reptil. La ciencia estará manipulada y distorsionada para que los lirianos nunca sepan la realidad del universo. Se convertirá en dogma de fe y todas las autoridades científicas colocadas por el Cabal legitimarán todas las teorías que se inventen para encubrir la verdad.
Protocolo III.
Se dinamitarán los pilares de los estados que aún quedan en pie y no están todavía controlados por el Cabal en su totalidad. Se crearán fuerzas políticas que a ojos de los lirianos parecerán luchar entre sí, pero que seguirán órdenes desde el Cabal. Se crearán partidos políticos para hacerles creen a los lirianos que van a salir de la opresión si ingresan en partidos socialistas, anarquistas y comunistas. Los lirianos creerán se les ayuda con espíritu de fraternidad y que existe una motivación por la solidaridad liriana lo que convertirá al Cabal en unos falsos libertadores del liriano.
Los lirianos serán esclavizados con el yugo del trabajo, del dinero y del pan. El poder del Cabal residirá en la hambruna crónica y en la impotencia del liriano. Serán esclavos, pero nunca los sabrán. Se creerán que los derechos que el Cabal ha consignado en sus constituciones son reales, pero que en realidad son ficticios y de nula aplicación. Todos los llamados derechos del pueblo liriano no pueden existir sino en la imaginación, pero nunca en la realidad.
Protocolo IV.
Para un control total de su vida, se desconectará al liriano de la Fuente Original. Para ello será preciso arrancar del espíritu de los lirianos la concepción misma de dios o de lo que crean, sustituyéndola por las necesidades materiales de la vida creando así una sociedad desencantada, egoísta y sin corazón. A los descontentos por las religiones creadas por el Cabal se les ofrecerá una alternativa espiritual que será el movimiento de la Nueva era, también creado por el Cabal, en la que se mezclará una espiritualidad falsa con extraterrestres supuestamente más evolucionados espiritualmente, que darán apoyo al liriano como lo hicieron en Egipto. A los lirianos que se muevan hacia la Nueva Era estarán bajo el control total de la Corporación reptil.
En última instancia, se utilizará tecnología avanzada para provocar un desequilibrio en la dinámica energética celular del biotraje del liriano modificando sustancialmente su frecuencia de vibración y alejándolo de su frecuencia álmica con lo que se desconectará al liriano de su alma y por tanto de su conexión con la Fuente. Esto provocará la creación de un portal orgánico dentro del individuo que ayudará a insertar en el plano 3D a entidades regresivas del plano astral que ayudarán a socavar a la sociedad liriana, crear más loosh y favorecer la instauración del nuevo orden mundial.
Protocolo V.
Habrá control total sobre las redes sociales. Se eliminarán o ridiculizarán todos aquellos lirianos que muestren una iniciativa personal contra el Cabal o para exponer sus acciones. Se dirigirá la educación de las sociedades lirianas y se aplicará la censura de manera que, cuando traten de proceder por iniciativa propia, se desesperen y tengan que declararse vencidas. Se desarmará al pueblo liriano en vez de llevarlo a la guerra; se utilizarán las pasiones encendidas antes que calmarlas, y se apoderará de las ideas ajenas y se servirá de ellas antes que desecharlas. Se debilitará el pensamiento público mediante la crítica. Se forzará a perder el hábito de pensar a los lirianos porque la reflexión engendra oposición.
Protocolo VI.
Se potenciarán los grandes monopolios y las grandes multinacionales y se destruirá la pequeña empresa arruinando al pequeño empresario que a su vez provocará que los lirianos se queden sin trabajo y tengan que mendigar al estado que estará controlado por el Cabal. Serán esclavos del Cabal y harán lo que se les ordene a cambio de una ayuda estatal y poder tener el derecho de vivir. Por el cambio climático, concepto creado por el Cabal, se cerrarán, por ley, las explotaciones ganaderas y agrarias y los lirianos se verán obligados a consumir alimentos GMO que contendrán tóxicos y chips que favorecerán el transhumanismo y por consiguiente el control mental de los lirianos mediante tecnologías avanzadas.
Los campos y terrenos expropiados serán utilizados para instalar placas solares y hacer creer al liriano que existe una real preocupación de los gobiernos por el cambio climático tratando de minimizar su impacto sobre la Tierra mientras se mata a la gente de hambre. Con todas estas acciones se terraformará la Tierra para acondicionarla para las razas de la Corporación reptil.
Protocolo VII.
Hasta que se establezca de forma definitiva el nuevo orden mundial gobernado por la Corporación reptil, se dotarán de medios ultra avanzados a las fuerzas y cuerpos de seguridad de los estados para dar cobertura a los planes del Cabal y evitar acciones subversivas de los lirianos despiertos que intenten oponerse a los proyectos del Cabal. Si fuera necesarios se hará uso de atropellos y crímenes, generando terror y por tanto loosh.
Estos medios ultra avanzados contendrán las tecnologías necesarias para controlar las mentes de los miembros de dichas fuerzas y cuerpos que deberán obedecer las órdenes dadas sin cuestionarse si son legales o no. En la selección de personal se tendrá muy en cuenta el factor psicológico y se dará preponderancia al personal cuya mediocridad moral y cognitiva sea patente y se muestren sumisos a nuestra causa. En caso de que el despertar de los lirianos sea masivo se desencadenará una guerra mundial.
Protocolo VIII.
Para seguir siendo poderosa y nunca pueda ser vencida por las fuerzas de la luz, la Corporación reptil hará tantas alianzas con razas regresivas como sea necesario y potenciará el control de la Alianza Galáctica para evitar que razas positivas intervengan en la Tierra. Luchará contra aquellas razas que se infiltren en la Tierra ya sea como step-downs, walk-ins o semillas estelares positivas que deberá derrotar a toda costa para evitar el despertar de los lirianos y el aumento de la frecuencia vibracional de la Tierra.
Protocolo IX.
El Nuevo Orden Mundial será una dictadura autocrática. Atón será quien gobernará. Cualquier oposición al establecimiento de este en nuevo orden será aplastada sin compasión haciendo temblar a las almas más temerarias. De esta dictadura emanará el terror que todo lo invade. La generación de loosh será nuestro objetivo principal. Solo existirá la Corporación reptil y los lirianos esclavos que hayan sido elegidos para formar la granja de la que las razas de la Corporación reptil se alimentarán. No habrá ejércitos ni habrá fuerzas de seguridad. No habrá lugartenientes ni títeres. Todos habrán sido eliminados o reconvertidos a simples guiñapos. Solo la tecnología será la herramienta de poder que maneje la Corporación reptil contra los lirianos.
Protocolo X.
Cuando el Cabal tome el poder de la Tierra se les dirá a los lirianos que todo marchaba espantosamente mal y que todos estaban sufriendo más de lo que se puede sobrellevar. El Cabal habrá venido a despedazar las causas de los tormentos de los lirianos. Se acabarán las nacionalidades, las fronteras y la diversidad de monedas. Se acabará con la importancia de la familia y su valor educativo.
Protocolo XI.
En el nuevo gobierno autocrático no habrá Constitución porque se creará una dictadura global que los lirianos, ya controlados mentalmente a través del trashumanismo y su interfaz neuronal, no sabrán que están en ella y que son esclavos sin saberlo haciéndoles sentir felices tecnológicamente. Los lirianos serán un rebaño de carneros y la Corporación reptil, a través de sus ejecutores del Cabal, el lobo. Cerrarán los ojos ante todo. Se les dirá que son libres, pero ya no habrá libertad de prensa ni derecho de asociación ni la libertad de conciencia ni principio electivo ni otros temas que habrán de desaparecer del repertorio liriano o ser radicalmente alterados en la nueva dictadura. De sus mentes se borrará todo esto con la tecnología neuronal.
Protocolo XII.
Se establecerá una falsa libertad donde la esclavitud no será percibida. La libertad será el derecho a hacer lo que permite la ley, pero en la dictadura de la Corporación reptil no habrá leyes que protejan a los lirianos. Las leyes demolerán o instituirán lo que convenga al Cabal. Estas leyes serán breves, claras e inmutables, sin comentarios, para que todos puedan entenderlas bien. El rasgo predominante de estas leyes será una obediencia a la autoridad llevada a lo sublime.
Los medios de comunicación masiva estarán bajo el control del Cabal y solo servirán para hacer propaganda del gobierno y para encender las pasiones y mantener los egoísmos partidarios. Serán la máquina del pensamiento único. Se utilizarán para transmitir miedo y terror como segunda herramienta. Serán vanos, injustos, mentirosos y la mayoría de las personas no comprenderán su utilidad. La literatura y el periodismo serán los medios de adoctrinamiento de los lirianos.
Protocolo XIII.
Mientras que se instaura la dictadura global de la Corporación reptil, se utilizará las necesidades básicas de los lirianos para acallarlos y convertirles en humildes servidores. Se les hará pasar penurias y hambre y asi distraerlos de las cuestiones importantes y para que no despierten de su esclavitud. A fin de eliminar la reflexión, se desviará el pensamiento del liriano hacia los juegos, las diversiones, las pasiones, el sexo, etc. Se hará que los lirianos se desacostumbren cada vez más a pensar por sí mismos.
Protocolo XIV.
Todas las religiones y sectas religiosas que la Corte del Dragón diseñó y creó para apaciguar y controlar al liriano serán abolidas y se implantará la única religión del Culto a Atón, del Culto a la Corporación reptil y todas las figuras religiosas falsas creadas para ocultar la fisionomía real de la Corporación reptil como Yahvé, Jehová, Allah y otros serán eliminadas. Se desacreditará al Vaticano, al Papa y a sus obispos. En otras religiones se hará lo mismo.
El dios Atón será el verdadero Papa del universo, el patriarca de la iglesia liriana. Se educará a la juventud en las nuevas creencias y Culto de Atón. La evangelización y adoración de Atón generará una abundante cantidad de energía loosh para ser recolectada por la entidades regresivas de la Corporación reptil. Nunca existió el pueblo judío ni hebreo ni tampoco existió Israel que es de invención del Cabal para control de los judíos y utilizarlos como arma contra el mundo y parapeto para el Cabal.
Protocolo XV.
Se destruirán todas las democracias y las soberanías de los estados y se iniciará el dominio reptil apoyándose en golpes de estado si es necesario y destrucción de los nacionalismos. Para conseguirlo, se perseguirá a quienes no depongan las armas ante el Cabal. Cualquier asociación o sociedad creada que intente frenar el control del Cabal será desacreditada y, si es necesario, destruida.
Mientras se va gestando el Nuevo Orden Mundial, se crearán y aumentarán las logias masónicas en todos los países del mundo para asegurar de que nada se escapa al control del Cabal. Se reclutarán para estas logias a quienes sirvan o puedan ser de utilidad como agentes. Estas logias abastecerán de información al Cabal y colaborarán cuando sea preciso influir dinámicamente en la sociedad en caída libre.
Entre los miembros de esas logias, generalmente gente ambiciosa, sin escrúpulos, y con quienes será fácil entenderse para conseguir el objetivo final, se hallarán casi todos los agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad nacionales e internacionales, porque sus servicios son indispensables. Podrán ocultar los actos del Cabal, fabricar pretextos para atacar a los insubordinados, etc.
Protocolo XVI.
Para garantizar un correcto control mental inicial y asegurarse que los lirianos acatarán el nuevo orden mundial como la mejor herramienta para el progreso social, se intervendrá directamente en las universidades de todo el mundo para impulsar nuevos principios, ideas, ideologías y teorías falsas y adoctrinar y aborregar a los lirianos para que no utilicen sus mentes y no consigan vislumbrar que viven en una matrix impuesta y no real. Será imprescindible que los graduados salgan de las universidades con la idea clara de que lo que han estudiado es la verdad.
Se borrará de su memoria todos los hechos históricos de los siglos pasados que no convengan al Cabal, conservando solamente aquellos que describan las faltas de los lirianos. Se reemplazará todo estudio de la historia antigua por el estudio del porvenir. Se conseguirá que la inteligencia puramente animal de los lirianos no sea capaz de analizar ni de observar, y mucho menos de prever donde pueden conducirlos las ideas inducidas en sus mentes.
Para conseguir esto los maestros y profesores aplicarán planes de estudios secretos; no podrán desviarse, bajo ningún pretexto, de dichos esquemas. Serán designados con precaución y dependerán completamente del Cabal. Se excluirá de la enseñanza tanto el derecho civil como el derecho político. Los graduados no deberán comprender de política más que lo que saben sus propios padres. La juventud será convertida en una tropa obediente a la autoridad y será considerada la esperanza de la paz y la calma.
Se abolirá la enseñanza privada para conducir a los lirianos a la educación pública y conseguir un perfecto adoctrinamiento tanto de los padres como de sus hijos, en las nuevas teorías, ideales e ideologías que defenderán a capa y espada. Estas teorías se convertirán en dogma e imán al Culto de Atón. También se utilizarán las redes sociales, controladas por el Cabal, para reprimir el pensamiento crítico y cimentar e inculcar los ideales necesarios para transformar al liriano en un animal dócil que no piense.
Protocolo XVII.
De vital importancia es controlar el sistema judicial de las naciones y sin embargo el más sencillo. Los jueces, letrados y legisladores son fáciles de corromper y atemorizar. Ninguno de ellos quiere perder sus privilegios. La mayoría se han convertido en hombres fríos, crueles, tercos y sin principios que se conducen siempre impersonalmente dentro de la legalidad. Se convertirán estos miembros en peones de la ley de la Corporación reptil y del Cabal.
No hará falta tener un número altos de funcionarios de justicia ni de policía ya que se implantará un sistema judicial y policial en el que un tercio de los lirianos vigilará a los otros dos tercios por un sentimiento del deber que los pondrá al servicio del Cabal y se les recompensará por ser espías o delatores estando obligados, bajo su responsabilidad, a denunciar ante la comunidad a los disidentes o a todo liriano que emprenda cualquier acción contra el Cabal.
Protocolo XVIII.
Se pondrán en marcha políticas demenciales como la ideología de género que ayudarán a controlar la natalidad, destruir las familias, degenerar las mentes de los lirianos, destruir sus cuerpos y desconectarles de su espiritualidad y se les hará creer que son buenas para la sociedad que progresa adecuadamente con estas políticas. Se creará un ejército de lirianos controlados mentalmente que atacarán a aquellos que estén en contra de estas políticas.
Protocolo XIX.
Se impedirá que las masas intervengan en política y se creará la ilusión de que eligen a sus representantes políticos cuando será el Cabal quien seleccionará al político de turno para gobernar un país. Para conseguir todo eso, el Cabal nombrará a títeres mediocres, con la preparación necesaria para cumplir la misión de jefe de gobierno que los lirianos creerán haber elegido por sufragio universal.
Esos títeres serán leales a las acciones del Cabal y se apoderarán de las leyes, las cambiarán a favor del Cabal y sus socios, crearán nuevas leyes en contra de las libertades y derechos de los lirianos. Estos gobernadores se convertirán en dictadores con el beneplácito de la mayoría de los lirianos. Su divisa será la fuerza y la hipocresía, la corrupción, la compra de conciencias, la impostura y la traición, porque con ellas se servirá a la causa de la Corte del Dragón.
Una vez instaurado el nuevo orden mundial, estos títeres serán eliminados de sus puestos por no ser ya necesarios. Se mantendrá la creación de miedo y terror para alimentar a las deidades en Saturno y serán necesarias para producir una ciega sumisión.
Protocolo XX.
Para asfixiar más al liriano se inventarán y aplicarán impuestos sobre todas las transacciones económicas, por lo que se podrá recurrir a la confiscación de aquellas fortunas que se juzgue necesario para regular la circulación del dinero. Será indispensable que los lirianos con cierto poder adquisitivo sacrifiquen una parte de sus rentas para asegurar el funcionamiento de la máquina del Cabal. Se imprimirá dinero según las necesidades sin estar sujeto al patrón oro u otro metal.
Además, el Cabal controlará el mercado de la droga a nivel mundial a través de las agencias de 3 letras como la CIA. Esto permitirá financiar las operaciones oscuras del Cabal y hará que el liriano pueda engancharse fácilmente y con eso bajar su frecuencia y abrir portales orgánicos para dar entrada a entidades regresivas desde otros planos de existencia. También controlará el tráfico de armamento y gestionará el mercado farmacéutico.
Protocolo XXI.
Para garantizar la puesta en marcha del Nuevo Orden Mundial se asegurará de que no haya nadie en el mundo que económicamente no esté bajo el control del Cabal y sus instituciones financieras. Se corromperán a los banqueros y se apelará a la negligencia de los gobernantes lirianos para asfixiarlos económicamente para que dependan del Cabal y no tengan la posibilidad de ir a otro sitio. Las operaciones bursátiles estarán bajo el control de la Corporación reptil que llevarán a corporaciones y empresas y gobiernos a la quiebra. Necesitarán pedir préstamos para cubrir las pérdidas y allí estará el Cabal para dárselo. Para pagar el préstamo sera necesario subir los impuestos que asfixiarán a los lirianos que sufrirán por ello y generarán mucho loosh.
Protocolo XXII.
Para garantizar el poder, se mantendrá en las manos del Cabal todo oro del mundo como la mayor fuerza terrestre y se perpetrará cualquier acto de maldad para seguir manteniendo ese poder. Cualquier desorden que se cree para desestabilizar ese poder se restablecerá empleando la violencia con contundencia. Se deberá mostrar que la Corte del Dragón es la bienhechora de la humanidad y que es el único poder que le dará al liriano su libertad, le otorgará descanso, la paz y la dignidad que le corresponde a condición de respetar las leyes establecidas por el Cabal y la Corporación reptil.
Al individuo se le prohibirá proclamar principios destructivos como son la libertad de consciencia, la equidad y la espiritualidad y no tendrá derecho a enaltecerse y a arrastrar a los demás con sus talentos espirituales. La brillantez de nuestro poder y de la luz solar de Atón producirá una adoración mística en los lirianos. La fuerza legítima no transige ante ningún derecho, ni siquiera el divino; nadie osará impugnar un ápice del poder de Atón.
Protocolo XXIII.
Se obligará a los pueblos lirianos no controlados totalmente por el Cabal a obedecer y limitar su poder adquisitivo. Los únicos que pueden ostentar riqueza serán los lugartenientes y títeres del Cabal. Los súbditos obedecerán ciegamente a una mano firme y misteriosa, completamente independiente de ellos en la que verán una espada para defenderlos y una defensa contra las calamidades sociales que el Cabal mismo generará. Se destruirá la pequeña industria para obligar al liriano a tener que recurrir a las grandes empresas del Cabal y reducir su libertad de elección.
Se destruirá el orden social para posteriormente levantar de sus ruinas el trono de Atón. Cualquier gobernante nombrado por el Cabal cesará en sus funciones desde el momento en que Atón se instale en el trono puesto que ya no serán de utilidad. Luego se les dirá a los lirianos que adoren a Atón porque solo él les puede preservar del mal.
Protocolo XXIV.
Se garantizará la hegemonía de la Corte del Dragón y del Cabal terrestre y, en suma, de la Corporación reptil en la Tierra, manteniendo los principios mediante los cuales Atón, a través de las deidades de Saturno, dirige todos los asuntos mundiales. Hasta que la Corte del Dragón haya consumado la instauración del Nuevo Orden Mundial reptiliano, se nombrarán a los monarcas y dirigentes políticos y sus herederos. Estos podrán ser clones creados con la tecnología de la raza usungal cedida a los científicos del Cabal. También podrán ser reptilianos metamórficos mayormente dracos.
Otra opción es la parasitación energética por entidades del bajo astral y a las órdenes de la Corporación reptil o semillas estelares oscuras. Si es necesario, se les iniciarán en los secretos de la política y en los planes de gobierno correspondiente, sin que nadie conozca dichos secretos. Todos aquellos aspirantes que fallen o se muestren imprudentes, bondadosos o poseedores de cualidades perniciosas que les incapaciten para gobernar serán excluidos inexorablemente.
Solamente aquellos psicópatas de mediocridad moral exacerbada que sean capaces de gobernar con firmeza, que sean inflexibles hasta la crueldad, recibirán las riendas del gobierno de manos de Atón. Es necesario, naturalmente, que la inteligencia del elegido responda a los planes de la Corporación reptil que se le ha confiado y no asumirá el puesto hasta que haya sido puesto a prueba por Atón y sus sacerdotes.
Otras acciones de vital importancia:
Se definirá un plan de acción para finalizar las actuaciones indicadas en los protocolos anteriores y dé entrada al Nuevo Orden Mundial reptil. Este plan se recogerá en una agenda visible a la sociedad liriana donde se hará creer que los títeres del Cabal, que gobiernan desde instituciones nacionales e internacionales, tienen buenos sentimientos y pensamientos y desean proteger al liriano y salvar al planeta con unos objetivos bien claros de desarrollo sostenible de la sociedad.
Detrás de los objetivos de esa agenda estarán las verdaderas y malignas intenciones de la Corporación reptil. Dicha agenda se denominará Agenda 2030 y deberá ser implementada, a lo más tardar, en el año terrestre 2030. Una vez funcionando dicha agenda, la Corporación reptil se hará visible a la humanidad y comenzará la era de la esclavitud y subyugación de los lirianos para toda su eternidad y por fin podrán ser felices. §

Un comentario en “Episodio 27: Los protocolos de la Corte del Dragón.”